PODEMOS e IU piden al Ayuntamiento que tenga sensibilidad y baje las tasas del mercadillo antes de condenarlo a la asfixia

Las dos formaciones hacen un llamamiento al alcalde, José Ignacio Landaluce, para que atienda las demandas de los comerciantes y baje las tasas ante su situación agónica

Podemos e Izquierda Unida han pedido hoy al alcalde, José Ignacio Landaluce, “que tenga sensibilidad ante un problema tan importante en la ciudad como es la crisis por la que atraviesan los comerciantes del mercadillo semanal, que necesitan más medidas de apoyo” por lo que reclaman al primer edil “que responda de una vez a su demanda para relajar la presión fiscal que el Ayuntamiento les impone”.

“La carga de impuestos al que este equipo de Gobierno somete a los comerciantes del mercadillo ha provocado ya el cierre de 25 puestos, algo que no parece preocupar lo más mínimo a los responsables municipales del PP, ya que han desoído hasta tres veces la demanda del colectivo de una bajada de impuestos”, señalan.

Para las dos organizaciones de izquierdas, “se trata de un problema de falta de preocupación por el comercio tradicional. Lo vemos en cómo el Ayuntamiento no ha articulado ninguna medida en ocho años para evitar la agonía del comercio tradicional en el centro frente a las grandes superficies, y ahora vemos también el perjuicio que están provocando al mercadillo por sus elevadas tasas, algo que ya viene provocando también la queja y el malestar de los comerciantes de la Feria”.

Izquierda Unida y Podemos, que han anunciado su confluencia de cara a las próximas elecciones municipales, plantean una alternativa a las políticas económicas del PP, “que priman los beneficios a la franquicias y a las grandes superficies frente al comerciante tradicional”, y proponen “un modelo de gestión encaminado a incentivar la iniciativa ciudadana en el ámbito del comercio de proximidad”, con el objetivo de hacer su desempeño “algo más atractivo y beneficioso”.

“Nuestro modelo de ciudad pasa por una dinamización de las zonas comerciales tradicionales, como son el centro, el centro histórico o el mercadillo, ya que se trata de una economía que revierte en las algecireñas y algecireños, que fomenta los productos y la actividad profesional local, que da más vidas a nuestros espacios públicos comunes, que evita problemas de saturación en el tráfico y que mejora los hábitos saludables y el contacto directo entre las vecinas y vecinos de Algeciras”, concluyen.